BIENESTAR Y
ENVEJECIMIENTO.

En este último capítulo teórico se presentan los principales
aspectos relacionados con el tema del bienestar. En primer lugar abordaremos el
tema de mayor tradición, es decir, la concepción hedonista, que asocia el
bienestar a la obtención de sentimientos de placer y felicidad (bienestar
subjetivo) haciendo alusión al surgimiento de la Psicología positiva, como hito
histórico importante a partir del cual se empezaron a estudiar aspectos
positivos del funcionamiento humano. Tradicionalmente los enfoques de análisis
del envejecimiento habían enfatizado casi exclusivamente las variables
referidas al estado de salud, centrándose en medidas que especificaban las
patologías y el nivel de deterioro como elementos clave para el estudio de las
personas mayores (Fernández-Mayoralas et al., 2003, Zamarrón, 2006). De la
misma manera, la psicología, también se ha dedicado tradicionalmente al estudio
de la patología y la enfermedad mental, descuidando algunos aspectos positivos,
tales como el bienestar, la satisfacción, el optimismo o la felicidad,
ignorándose los beneficios que éstos pueden presentar para las personas. Pero
con el surgimiento de la Psicología Positiva, de la mano de autores como
Seligman (1998), se produjo un cambio en los centros de interés, centrándose en
las cualidades o virtudes que funcionen como amortiguadores de la adversidad
consiguiendo una mejor calidad de vida y un mayor bienestar (Haydée y
Ramón-Florenzano, 2003). Así, tal y como indica Triadó (2003), el estudio del
bienestar adquiere una gran relevancia en este contexto, que es especialmente
acusada en el caso de las personas mayores, situadas en un momento vital en el
que la vida se sabe limitada en un sentido cuantitativo, en el que las
probabilidades de enfermedad y disfunciones aumentan, y en el que la calidad de
los años de vida que quedan por vivir y su promoción es fundamental. Por otra
parte, y desde un punto de vista teórico, las amenazas que puede comportar, y
que convierten las últimas décadas de la vida en un contexto vital en cierto sentido
más desfavorable que las primeras, ofrecen una interesante oportunidad de
observar cómo afectan esos cambios al bienestar. Así, expondremos algunos
factores que pueden afectar a los niveles de bienestar subjetivo, como son
variables sociodemográficas, características individuales y variables
comportamentales. A continuación, expondremos la visión eudaimónica del
bienestar, que asocia el bienestar a la consecución de nuestros potenciales y a
la realización de aquello que podemos ser (bienestar psicológico). En primer
lugar haremos una breve revisión de las diferentes definiciones sobre el
bienestar psicológico que diversos autores han ido planteando a lo largo del
tiempo, para detenernos a continuación en las aportaciones hechas por Carol
Ryff, una de las autoras que más ha contribuido al estudio del bienestar
psicológico. Ryff (1989) definió seis dimensiones de las que constaría el
bienestar psicológico y construyó un instrumento para poder medirlas. Las
dimensiones que Ryff identifica son seis: autoaceptación, relaciones positivas
con los demás, dominio del ambiente, autonomía, crecimiento personal y
propósito en la vida. Por último al igual que habíamos hecho en el caso del
bienestar subjetivo, también expondremos algunos factores que pueden afectar a
los niveles de bienestar psicológico, como son variables sociodemográficas
(edad, género, estado civil, nivel de estudios y contexto sociocultural),
características individuales (personalidad, autoestima, autoeficacia y salud
subjetiva) y variables comportamentales. Posteriormente haremos una
aproximación al concepto de envejecimiento con éxito y a las principales
teorías que lo definen, y en el que aspectos como actividades cotidianas o
bienestar se presentan como algunos de los aspectos centrales de esta
derivación del envejecimiento normal hacia un envejecimiento óptimo y más
positivo; además trataremos algunos aspectos relacionados con la adaptación en
esta etapa del desarrollo desde una aproximación evolutiva y por tanto del
desarrollo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario