domingo, 5 de junio de 2016

BIENESTAR Y ENVEJECIMIENTO.

En este último capítulo teórico se presentan los principales aspectos relacionados con el tema del bienestar. En primer lugar abordaremos el tema de mayor tradición, es decir, la concepción hedonista, que asocia el bienestar a la obtención de sentimientos de placer y felicidad (bienestar subjetivo) haciendo alusión al surgimiento de la Psicología positiva, como hito histórico importante a partir del cual se empezaron a estudiar aspectos positivos del funcionamiento humano. Tradicionalmente los enfoques de análisis del envejecimiento habían enfatizado casi exclusivamente las variables referidas al estado de salud, centrándose en medidas que especificaban las patologías y el nivel de deterioro como elementos clave para el estudio de las personas mayores (Fernández-Mayoralas et al., 2003, Zamarrón, 2006). De la misma manera, la psicología, también se ha dedicado tradicionalmente al estudio de la patología y la enfermedad mental, descuidando algunos aspectos positivos, tales como el bienestar, la satisfacción, el optimismo o la felicidad, ignorándose los beneficios que éstos pueden presentar para las personas. Pero con el surgimiento de la Psicología Positiva, de la mano de autores como Seligman (1998), se produjo un cambio en los centros de interés, centrándose en las cualidades o virtudes que funcionen como amortiguadores de la adversidad consiguiendo una mejor calidad de vida y un mayor bienestar (Haydée y Ramón-Florenzano, 2003). Así, tal y como indica Triadó (2003), el estudio del bienestar adquiere una gran relevancia en este contexto, que es especialmente acusada en el caso de las personas mayores, situadas en un momento vital en el que la vida se sabe limitada en un sentido cuantitativo, en el que las probabilidades de enfermedad y disfunciones aumentan, y en el que la calidad de los años de vida que quedan por vivir y su promoción es fundamental. Por otra parte, y desde un punto de vista teórico, las amenazas que puede comportar, y que convierten las últimas décadas de la vida en un contexto vital en cierto sentido más desfavorable que las primeras, ofrecen una interesante oportunidad de observar cómo afectan esos cambios al bienestar. Así, expondremos algunos factores que pueden afectar a los niveles de bienestar subjetivo, como son variables sociodemográficas, características individuales y variables comportamentales. A continuación, expondremos la visión eudaimónica del bienestar, que asocia el bienestar a la consecución de nuestros potenciales y a la realización de aquello que podemos ser (bienestar psicológico). En primer lugar haremos una breve revisión de las diferentes definiciones sobre el bienestar psicológico que diversos autores han ido planteando a lo largo del tiempo, para detenernos a continuación en las aportaciones hechas por Carol Ryff, una de las autoras que más ha contribuido al estudio del bienestar psicológico. Ryff (1989) definió seis dimensiones de las que constaría el bienestar psicológico y construyó un instrumento para poder medirlas. Las dimensiones que Ryff identifica son seis: autoaceptación, relaciones positivas con los demás, dominio del ambiente, autonomía, crecimiento personal y propósito en la vida. Por último al igual que habíamos hecho en el caso del bienestar subjetivo, también expondremos algunos factores que pueden afectar a los niveles de bienestar psicológico, como son variables sociodemográficas (edad, género, estado civil, nivel de estudios y contexto sociocultural), características individuales (personalidad, autoestima, autoeficacia y salud subjetiva) y variables comportamentales. Posteriormente haremos una aproximación al concepto de envejecimiento con éxito y a las principales teorías que lo definen, y en el que aspectos como actividades cotidianas o bienestar se presentan como algunos de los aspectos centrales de esta derivación del envejecimiento normal hacia un envejecimiento óptimo y más positivo; además trataremos algunos aspectos relacionados con la adaptación en esta etapa del desarrollo desde una aproximación evolutiva y por tanto del desarrollo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario